Este libro examina los estándares jurisprudenciales sobre violencia sexual y debida diligencia en tres escenarios convergentes: la justicia penal internacional y europea, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y la jurisprudencia de las Altas Cortes colombianas. El problema jurídico consiste en establecer cómo tales estándares han transformado la comprensión del consentimiento, la coacción, la prueba y la protección judicial de las víctimas, y por qué, pese a su consolidación doctrinal, persisten brechas de implementación en la práctica interna. Metodológicamente, se adopta una revisión jurídica cualitativa, dogmática y comparada, organizada por ejes problemáticos y no por una sucesión cronológica de decisiones. Se sostiene que la contribución central de la jurisprudencia contemporánea ha sido abandonar lecturas formalistas de la violencia sexual e imponer una comprensión reforzada de la debida diligencia, la no revictimización y el control de estereotipos de género. No obstante, esos avances siguen enfrentando obstáculos institucionales, probatorios y culturales que limitan su eficacia. En consecuencia, el artículo concluye que el déficit actual no es principalmente normativo, sino de apropiación judicial e implementación efectiva.